jueves, abril 05, 2007

Viaje

Las alas metálicas rasgaban las nubes. Arriba todo era azul y abajo, blanco. Eva miraba por la ventanilla e imaginaba que eran cuchillas -las alas. El sol iluminaba el interior del avión entrando alternativamente por izquierda y derecha.
El hombre sentado a su lado dormitaba apoyando la barbilla en el puño. Tenía tatuajes de colores en el antebrazo, símbolos incas o mayas... -nunca se distinguen muy bien. La azafata le despertó ofreciéndole una bebida.
Intenta escribir a más de diez mil metros de altitud. La presión hace salir la tinta del bolígrafo y salpica la página.
Comprende que sus personajes son meros títeres; que no tienen existencia al margen del autor.
LOCAL TIME AT DESTINATION 5:33 p.m. -indica la pantalla.
El hombre de los tatuajes se pone gafas y lee un libro en inglés.
Please, try to write in a plane. Aircraft.
Ahora la que intenta dormir es ella. Apoya la cabeza contra el doble cristal de la ventanilla y siente la vibración. Fuera hace -53ºC, cincuentaytresgradosbajocero. Sobrevuelan Madrid, pero sólo se ven nubes.
Eva imagina la ciudad, un lunes cualquiera, con sus coches, con sus miles de habitantes, como hormiguitas. No consigue dormir.

6 comentarios:

Julio Santiago dijo...

No concilia el sueño, porque aún no ha aprendido que "Madrid es una ciudad insufrible, pero insustituible", que dijera mi admirado Sabina.

A mí me parece que esta ciudad en que habitamos y nos habita es un hospitalario pueblo grande que le han concedido el título de "Rompeolas Cultural". Estoy enamorado de ti, Madrid.

andreinax dijo...

no sabes lo que es viajar en Venezuela

Rocío GM dijo...

Hola!

Yo he volado en avión un total de una decena de veces, ni una más ni una menos, y recuerdo lo bello que es volar, y a la par, según el sitio donde sobrevolaba, se veía la ciudad en colores marrón, grisáceo... (simulando a mantas pegadas en los montes) y el azul del mar ¡¡¡Qué recuerdos!!! y también cuando volaba sobre las nubes, se veía como una blanca manta de nieve, que nada más verlo, dan las ganas de salir del avión y jugar con las bolas de nieve, puesto, que es verdad, la nube simula muy bien al algodón de curar.

En definitiva, ¡¡¡QUÉ BELLO ES VOLAR!!!

Mari Carmen dijo...

A mi me encanta volar. Lo he hecho muchas veces y lo seguiré haciendo. Al menos eso espero.
¡Ah!, y he escrito mientras volaba, surcando las autopistas del cielo francesas, caminito de Dublin :)

Mis saludos,

FranciscoJ dijo...

Hola Rocío!!
¿Qué tal estas? Hace tiempo que no sé nada de tí muchacha... a lo mejor nos encontramos volando por ahí, jejeje.

Un abrazo
Paco

La hermana de Aurora dijo...

Hola!
He probado mil direcciones combinando blogspot con nonecesitounblog y con .com, añadiendo algunas / y algunos .
Y por fin he conseguido la combinación adecuada.